Me estaba haciendo un sándwich con más mayonesa que pan, cuando leí esa joya de comentario: “Tanto que alegan los de la IA, a ver qué tan secos son con un ábaco”. Y no sé si me dio risa o ganas de esconder mi teclado mecánico en vergüenza 😂.
Se han fijado que cuando aparece una herramienta nueva, siempre hay alguien que quiere que probemos que sin ella también somos secos. Es como decirle a un chef con horno de convección: “Ya poh maestro, haga su lasaña con una fogata y una lata de atún vieja, si es tan bueno”.
La verdad es que sí, claro que puedo pensar sin IA. De hecho, aprendí cálculo diferencial haciendo dibujitos con lápiz pasta en papel roneo 🧮. Pero ¿por qué tendría que demostrarlo como si fuera una competencia de nostalgia? ¿Para qué, si el punto no es sufrir como antes, sino hacer las cosas mejor ahora?
¿Es que acaso alguien le reclama a un ciclista por no correr descalzo en ripio? 🏃♂️➡️🚴♂️ No po… a nadie se le ocurre. Entonces, ¿por qué nos ponemos tan puristas con las herramientas nuevas? ¿No será que a veces nos da un poquito de miedo que alguien con IA nos pase por el lado, mientras uno sigue contando con los dedos?
Yo uso IA porque acelera lo que igual podría hacer... pero más lento, con más errores, y probablemente comiendo más pan con mayonesa del necesario.
Y bueno, como diría mi tío que aún usa el fax: cada uno con su tecnología, pero no confundamos romanticismo con eficiencia 🐌💻.
Ya bueno los dejo que tengo que reiniciar el router… que se me cayó el cerebro digital 😅. ¡Hasta pronto, pórtense mal!
Comentarios
Publicar un comentario