Ah, los sprints. Esa joya de la corona de las metodologías ágiles, diseñada para evitar el desastre de los proyectos en cascada, se convierte a veces en una criatura extraña. Deberíamos estar corriendo con ligereza, pero de alguna manera, hemos terminado tropezando con nuestras propias herramientas. Bienvenidos al mundo del "Sprint con cara de Proyecto en Cascada", donde la agilidad se viste con un disfraz de Waterfall y asusta a los desarrolladores. El Fantasma del Alcance Fijo Primero, entremos en el terreno de los requisitos. En teoría, un sprint debería manejar pequeñas porciones de trabajo de manera incremental. Pero cuando el Product Owner aparece con una lista de requisitos digna de la Enciclopedia Británica, sabes que algo va mal. "Solo necesitamos estas características para el final del sprint," dicen. Claro, y también necesitamos una varita mágica y un unicornio que haga el despliegue. La Reunión de Planificación Infinita La planificación del sprint d...