Han visto que siempre cuando uno compra una herramienta vieja en una feria, oxidada, golpeada por décadas de uso, todavía funciona mejor que muchas cosas nuevas recién salidas de fábrica. Eso me hace pensar en una expresión que escucho cada vez más: "informática artesanal" para referirse a sistemas mal diseñados, soluciones improvisadas o software hecho sin estándares. Y qué injusticia más grande es esa. La artesanía nunca fue sinónimo de chapuza. Todo lo contrario. Un artesano era la persona que conocía su oficio tan profundamente que podía crear algo con sus propias manos y hacer que sobreviviera generaciones. Detrás de una silla, una espada, una vasija o un reloj artesanal había años de aprendizaje, errores, perfeccionamiento y conocimiento transmitido de maestro a aprendiz. La artesanía es experiencia acumulada. Es conocimiento refinado por el tiempo. Es obsesión por los detalles. Cuando alguien construye un sistema informático desordenado, lleno de parches, dependencias...