Me estaba haciendo un sándwich con más mayonesa que pan, cuando leí esa joya de comentario: “Tanto que alegan los de la IA, a ver qué tan secos son con un ábaco” . Y no sé si me dio risa o ganas de esconder mi teclado mecánico en vergüenza 😂. Se han fijado que cuando aparece una herramienta nueva, siempre hay alguien que quiere que probemos que sin ella también somos secos . Es como decirle a un chef con horno de convección: “Ya poh maestro, haga su lasaña con una fogata y una lata de atún vieja, si es tan bueno” . La verdad es que sí, claro que puedo pensar sin IA. De hecho, aprendí cálculo diferencial haciendo dibujitos con lápiz pasta en papel roneo 🧮. Pero ¿por qué tendría que demostrarlo como si fuera una competencia de nostalgia? ¿Para qué, si el punto no es sufrir como antes, sino hacer las cosas mejor ahora? ¿Es que acaso alguien le reclama a un ciclista por no correr descalzo en ripio? 🏃♂️➡️🚴♂️ No po… a nadie se le ocurre. Entonces, ¿por qué nos ponemos tan puristas c...
Buen dia ... buen viernes... Han visto que siempre cuando uno quiere ordenar el cajón de los calcetines, termina encontrando la carta que nunca envió, el dibujo del hijo chico, el botón de la chaqueta del abuelo… y se te desarma el alma en un segundo. Bueno, así pasa con la familia. Uno va por la vida tratando de poner orden, pero basta una palabra, una risa, una ausencia… para que todo se vuelva corazón. Ser feliz no es una meta. Es un ejercicio diario de creer en los que nos rodean, de crear momentos aunque haya poco tiempo, y de crecer con cada abrazo que no dimos a tiempo. En esta vida de horarios apretados, metas y rendimientos, la familia es ese rincón sagrado donde no hay KPI, pero sí hay miradas que te devuelven al origen. Donde no importa si fracasaste en el negocio, porque ahí siempre serás “el papá”, “la hija”, “el hermano chico” o simplemente “el porfiado de siempre, pero nuestro”. Yo, que ya estoy más cerca del compost que del currículum, les digo: la familia no ...