... de Visual Basic 6, del Framework 4.7.2 y de las cosas que funcionan justo porque nadie las toca Desde el último corte de luz, el microondas marca 12:00 parpadeando. Lleva así como tres semanas. No lo he arreglado porque, honestamente, calienta igual. La hora la miro en el celular y el parpadeo ya es parte del paisaje, como el cuadro chueco que uno deja de ver. En la pega pasa lo mismo, pero a escala institucional. Todavía hay sistemas en Visual Basic 6 dando vueltas, y varios en Framework 4.7.2 que nacieron modernos y un día amanecieron viejos sin haber hecho nada malo. Calientan igual. Pagan, registran, emiten certificados. Nadie los mira hasta que parpadean. Lo fácil es reírse. Decir "VB6" en una reunión provoca la misma cara que una foto con chasquilla de los noventa. Pero alguien escribió ese código con plazos imposibles, sin foros, sin IA, con un manual de papel y mucha fe. Y funcionó tanto tiempo que se volvió invisible, que es el mejor elogio que se le puede hacer ...
... de .NET 8, de .NET 9, del refrigerador y de las fechas que uno lee cuando ya es tarde. Anoche abrí el refri buscando algo para picar y encontré un yogur que vencía hoy. No ayer, no mañana: hoy. Me lo comí parado frente al refri abierto, con la solemnidad de quien cumple un deber cívico, porque dejarlo morir un día después me pareció de mal gusto. En la mañana me acordé de que el 10 de noviembre vence .NET 8. Y también .NET 9, que como Microsoft le estiró el soporte a las versiones cortas, termina yéndose el mismo día que su hermano mayor. Una LTS con tres años de promesa y una STS que nació para durar poco, y al final se van juntas, como esos matrimonios de sesenta años que no se sobreviven ni una semana. Lo curioso es que no es sorpresa. La fecha estaba impresa en la tapa desde el primer día, igual que en el yogur. Uno la ve lejos, la anota en algún cajón mental y ese cajón se abre solo cuando falta poco. Ahí aparece el apuro, la migración a .NET 10, el paquete que no calza, la de...