Mi microondas tiene como 40 botones. Uso tres: 30 segundos, un minuto, y el que abre la puerta. Ahí está el "descongelar por peso", el "pollo", el "palomitas", esperando desde 2019 una oportunidad que no va a llegar. No es que no sirvan. Es que yo ya tengo mi sistema y mi sistema funciona. Con la IA en el trabajo pasa exactamente lo mismo, pero con presupuesto y comité de seguimiento. Un estudio de Writer con Workplace Intelligence (abril 2026, 2.400 profesionales entre Estados Unidos, Reino Unido y Europa) encontró que el 29% de los empleados admite haber saboteado la estrategia de IA de su empresa: ignorar lineamientos, no usar la herramienta, o derechamente maquillar métricas. Entre los de la generación Z, el 44%. O sea, los que supuestamente venían a salvarnos. Y acá viene lo entretenido: la resistencia casi nunca es al aparato. Es a que alguien decidió por ti. James Bessen mostró que cuando llegaron los cajeros automáticos, los cajeros humanos por suc...
Han visto que siempre cuando uno va a un asado dice “hoy sí que voy a conversar tranquilo” … y termina mirando cómo ocho personas conversan entre ellas, pero con la cabeza inclinada mirando una pantalla. Hace unos meses fui a un asado con excompañeros y me di cuenta de algo que me dejó pensando. Éramos dos o tres los que no teníamos el celular en la mano. El resto estaba ahí... pero no estaba. Uno conversaba y, a los pocos segundos, miraba el teléfono. Otro escuchaba mientras hacía scroll. Había quienes directamente estaban solos en una esquina, completamente metidos en su pantalla. Y pensé: ¿en qué momento aceptamos que estar juntos significa estar cada uno en otro lugar? Después empecé a verlo en todas partes. Fui a un concierto y vi a cientos de personas grabando el espectáculo completo. No sé para qué. Quizás para demostrar después que estuvieron ahí. Pero mientras intentaban guardar el concierto en el teléfono, se estaban perdiendo el concierto que estaba ocurriendo frente a sus o...