Han visto que siempre cuando uno se compra una herramienta nueva—llámese taladro, licuadora o un software caro—nunca falta el que aparece diciendo “¿Y pa' qué compraste eso si yo tengo uno que te podría haber prestado?”… pero nunca lo prestó, ni lo iba a prestar. Bueno, así mismo son los que te ponen trabas en el camino.
👴🏼 Mire, a estas alturas yo ya me aprendí el libreto de memoria: cuando alguien le pone obstáculos gratuitos a su idea, a su proyecto o a su forma de trabajar, no es porque sea meticuloso o cuidadoso como dice… es porque quiere control. Y el control, mijo, es la forma más elegante de disfrazar el miedo a quedar en evidencia o perder poder.
¿Qué hacer cuando te topas con uno así? Fácil: ¡sáltatelo!
Déjelo ahí, solo con su papeleo, su ego y sus soluciones a la Alka-Seltzer—efervescentes, momentáneas y para el estómago de ellos, no para el suyo.
🔍 Si algo he aprendido es que siempre hay otro camino. No se quede pegado tratando de convencer al que no quiere que avances. Esa energía mejor guárdela pa' construir puentes con otros, buscar aliados, abrir rutas nuevas. A veces el verdadero genio está en no pelearse con la puerta cerrada, sino en ir a buscar la ventana... o construir una escalera pa' pasarse por arriba.
🎯 El que pone trabas no es enemigo, es maestro encubierto. Vino a enseñarle a soltar el permiso, a confiar en su creatividad, y a entender que a veces el mejor "sí" es el que uno se da a sí mismo.
Y recuerde esto:
El que se obsesiona con bloquear el camino del otro, termina haciendo trampa en su propio laberinto.
#ReflexionesDelViejo #TrabasYTrampas #HazLaTú #ElQueQuedaAtrasEsElQueNoCamina #SabiduríaConSarcasmo
Comentarios
Publicar un comentario