Han visto que siempre cuando uno quiere desenredar los audífonos, terminan más enredados que antes... y uno piensa "si los dejo así nomás, igual funcionan"...?
Bueno, así mismo es como muchos piensan que programar es nomás tirar líneas de código hasta que algo funcione. Total, "mientras corra, está bien", dicen.
Pero no, mijitos.
No basta con que funcione. Tiene que ser entendible, mantenible, simple.
Porque la verdadera sabiduría en este oficio no está en saber mil frameworks, ni en llenarse de librerías rimbombantes, sino en escribir una función que otro pueda leer como si fuera una historia corta. Que no necesite comentarios, porque su simpleza lo explica todo.
Codificar simple es como tallar una escultura: hay que ir sacando lo que sobra, hasta que solo quede lo esencial.
Y eso, créanme, no se logra copiando y pegando desde StackOverflow como si fueran recetas de cocina mal escritas.
🤨 ¿"Simplicidad"? Esa palabra bonita y esquiva.
No es lo mismo que "facilidad", ni "vagancia".
La simplicidad se diseña. Se piensa. Se sufre. Se pule.
Y sobre todo, se comparte. Porque cuando uno escribe código limpio, le está dejando un mapa al que venga después. Aunque sea uno mismo dentro de seis meses, con menos memoria y más canas.
Así que no subestimen el arte de pensar antes de programar.
Menos líneas, más claridad.
Menos trucos, más intención.
Menos ego, más comunidad.
— Y si no les gusta, escriban sus propios enredos. Yo prefiero los nudos que se pueden desatar.
🧓🏻💻
Comentarios
Publicar un comentario