Han visto que siempre cuando uno llama a un maestro para arreglar una puerta, algunos solo cambian la bisagra y se van.
Otros, en cambio, preguntan por qué se rompió, revisan el marco, miran la humedad de la pared y descubren que el problema nunca fue la bisagra.
En informática ha ocurrido una evolución parecida.
Durante muchos años existió una visión bastante clara:
"El informático se preocupa de los computadores."
Y punto.
Si el sistema funcionaba técnicamente, la misión estaba cumplida.
El problema es que el mundo cambió.
Hoy un profesional de tecnología que solo entiende tecnología corre el riesgo de convertirse en un especialista cada vez más desconectado de la realidad que intenta resolver.
Porque los sistemas ya no existen aislados.
Están conectados con procesos, normativas, presupuestos, auditorías, usuarios, experiencia cliente, estrategia y objetivos institucionales.
Como viejo cascarrabias, siempre me causa gracia cuando alguien dice:
"Eso no me corresponde, yo solo programo."
Puede ser cierto.
Pero también puede ser una excelente forma de construir algo técnicamente perfecto y completamente inútil.
El informático moderno necesita entender mucho más que código.
Necesita comprender el negocio.
Necesita hablar con usuarios.
Necesita entender riesgos.
Necesita conocer regulaciones.
Necesita saber por qué existe un proceso antes de intentar automatizarlo.
Necesita comprender que detrás de cada dato hay una persona, una operación o una decisión.
Eso no significa que deba convertirse en abogado, contador, auditor, administrador, psicólogo y gerente al mismo tiempo.
Significa algo mucho más simple.
Debe tener curiosidad.
Debe entender el contexto.
Debe hacer preguntas.
Porque mientras más grande es el impacto de la tecnología, menos sentido tiene trabajar encerrado únicamente entre servidores y líneas de código.
He visto desarrolladores jóvenes entender mejor una organización en seis meses que algunos expertos técnicos en diez años.
No porque supieran más tecnología.
Sino porque aprendieron a escuchar.
Y también he visto excelentes técnicos quedarse atrás porque confundieron especialización con aislamiento.
La tecnología seguirá cambiando.
Los lenguajes cambiarán.
Las plataformas cambiarán.
Las herramientas cambiarán.
Pero la capacidad de entender problemas humanos y organizacionales seguirá siendo valiosa.
Porque al final del día, nadie compra software por amor al software.
La gente busca resolver problemas.
Y el mejor profesional de tecnología no es necesariamente quien escribe el código más complejo.
Es quien entiende mejor el problema que intenta resolver. 🚀⚙️
Porque los teclados construyen sistemas.
Pero la comprensión del mundo es lo que permite construir soluciones que realmente importan. 🦉💡✨
Comentarios
Publicar un comentario