Han visto que siempre cuando uno quiere hacer una tostada, justo ese día el pan está más duro que promesa de político… y uno lo tuesta igual, esperando que se ablande con mantequilla caliente. Así pasa con algunas ideas también: si no les metes algo nuevo, no entran ni con mantequilla. El otro día estuve asesorando a alguien que recién se iniciaba en este mundo digital. Recién salida de la U, con todas esas ganas frescas y preguntas que para uno son básicas... pero ojo, básicas desde el privilegio de haber pasado años equivocándose. Y ahí me pegó el balde de agua fría: los que vienen están formateados distinto. No aprendieron en salas con computadores Pentium 3 que sonaban como secadora vieja, ni guardaban sus trabajos en disquetes de 3½ que se perdían más que las llaves. Nosotros venimos de un mundo donde el “debug” era soplar el cartucho. Ellos en cambio nacieron con contenedores, inteligencia artificial, agilidad, nubes, DevOps, y todas esas palabras que antes eran ciencia ficció...